Voces…

Es el Diablo estoy oliéndolo,
quiere mirar por mis ojos,
pero no sé lo que hablo no, estoy loco yo,
muchos me visitan cada noche,
yo estoy sintiendo voces, voces, voces,
aunque tú digas que no,
voces, voces, voces,
yo estoy sintiendo voces aquí.

Y despacio te cuento que pasó también,
que la mirada me persigue
no me siento bien, alguien me persigue
tengo un pánico que me pone a temblar.

Miro a la gente y ya no sé quién es quién
camino senderos oscuros
dejando mi sangre en los muros
huyendo de lo que hay en mi propia sien.

Mi mente se transporta
y de la cama puedo de momento
aparecer amarrado en una línea de tren.

Muy pocas horas duermo, estoy enfermo
es como si la piel de mis neuronas tuvieran dermo.
Perdido en el bosque de mi conciencia no veo
siento su ballesta apuntándole a mi Guillermo.

El diablo se esconde, pero se le salen los cuernos,
creo que mi cielo está viviendo en el Infierno.
Algo se pasea tras de mí y me susurra la muerte
que esa sombra en mi es un hechizo eterno.

Le pido adiós a mi Dios de rodillas
que no junte mi odio, la soga y la silla,
que yo sigo buscando, pero al parecer
no aparece nada que interrumpa mis pesadillas.

Puedo verme a veces con sangre en las costillas,
corriendo y luchando para ocultarme de pandillas
que son unos demonios que vienen enmascarados
y me llevan a la fuerza por unas alcantarillas.

Entidades en el techo, me duele el pecho,
para merecer esto que alguien me diga qué hecho?
por más que tú me digas que aquí estamos solos
y aquí hay más espíritus, asere, lo sospecho.

Si él me visita tengo que llorar después,
y sin verle la cara puedo decirte quién es.
Es el Diablo estoy oliéndolo,
quiere mirar por mis ojos,
pero no sé lo que hablo no, estoy loco yo,
muchos me visitan cada noche,
yo estoy sintiendo voces, voces, voces,
aunque tú digas que no,
voces, voces, voces,
yo estoy sintiendo voces aquí.

Siento en mi cuerpo algo que lo domina,
otra copa cayó de la vitrina
fantasmas que en mi alcoba se amotinan
noches oscuras que no se terminan.

No quiero tomar más esa medicina,
si apagan la luz la ira me contamina.
Quiero cerrar mis ojos sin tener que mirar
como mi mano mi corazón asesina.

Mi problema no se ve, yo lo sé
pero me duele men, mi alma me la hace trizas,
siguen los seres que mueren tocándome en la noche,
y con la ventana cerrada entrando la brisa.

Personas que llegan pero no avisan,
sin nadie presente empieza la misa.
Juro que cuando por Dios pregunté
se cayeron los cuadros de la repisa.

No son visiones, son vivencias de mi Ser
no me importa si me van o no a creer,
solo sé que a Lucifer no quiero ver
llevándose mi Ser al amanecer.

Mi cuerpo no puede responder,
la luz mis ojos no pueden ver.
Mis fiestas son en el cementerio,
las tarjas se prenden al anochecer.

Recuerda que solo basta un segundo,
para atravesar una puerta y aparecer en otro mundo.
Si conoces a alguien que tiene problemas mentales
dale la mano desde la bondad y el corazón,
ayúdalo pa’ que regrese,
si tú tienes fé y él la tiene, puede regresar.
Ayuda a regresar a tu hermano. Siempre.

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