Son Mis Duendes…

Vuelvo a nacer
desde mi propio vacío,
convierto en un amanecer,
lo que antes era lluvia y frío.
Libre voy a correr
a ese lugar que tanto ansío,
Alicia ya te contó el suyo
yo vine a contarte el mío.

Soy un espanta ráperos,
destrozo las prosas que se cruzan,
yo puedo hacer que tus lágrimas
floten como pelusas.
Para llegar donde estoy
te tienen que guiar las lechuzas,
no existe un mapa
que te lleve al bosque de las musas.

Me comunico con hadas,
también con duendes.
Los magos en mi región
muy largos caminos emprenden,
le cantan a la magia
de rodillas frente al fuego,
para que bailen las raíces
de los árboles de nuevo.

Puedo ver los unicornios
volando en un gran cañón,
siguiendo los pasos
de mi propio corazón.
Personas que ya no estaban
se acercan, luego me besan.
El viento corre, las hojas rezan.

Vivo en un castillo
en una montaña alta,
un paisaje
donde solamente el sol resalta.
La noche viene con su arpa
y Cupido con su arco,
se refleja en un río
entre las carpas.

El cielo enciende sus estrellas,
ellas comienzan a contar historias
que solamente conocen ellas,
pues ellas son la fuente de los sabios,
las que dibujaron con la luz
la palabra universo en sus labios.

Mi barrio está del otro lado,
frontera con mi imaginación,
los límites he cruzado.
El mundo al que pertenezco
yo mismo me lo he creado,
donde la suerte no depende
de los números en tus dados.

Son mis duendes
Que son mis musas hey yo
Y son mis duendes
Y son mis musas hey yo

Siento el murmullo
de los dioses en la brisa,
mis ancestros me envuelven
suavemente en sus cenizas.
Pestañea el horizonte,
otro mundo se divisa,
sigo un humo de colores
que enamora mi sonrisa.

En este otro mundo soy
como un mago sano,
hago que surjan lagunas
donde antes habían pantanos.
Tengo el poder divino
de pasear por otros planos,
coger la luna en el cielo
y ponértela en las manos.

Corro con mis lobos,
nado con mis peces.
Visito entidades
que me bendicen y me ennoblecen.
En mi reino
las almohadas de los niños son benditas
porque cada día amanecen
con una enseñanza escrita.

Allí nació mi historia
como una cascada,
allí aprendí a empuñar
un sueño en una y en la otra la espada.
A vivir para ayudar,
a cuidar de mi manada,
y a salvar la fe,
porque sin la fe no somos nada.

Son mis duendes
Que son mis musas hey yo
Y son mis duendes
Y son mis musas hey yo

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