Decisiones…

La niña se desvela, siente empujones, gritos, 
frases como márchate, ya no te necesito.
Que ofensas tan desagradables entre sus padres 
que opta, por darle libertad a una lágrima que ingenuidad escolta. 
Sus padres se comportan como dos seres con rabia, 
adornos caen al suelo, 
abriéndole paso a la nostalgia. 
La niña siente miedo, se tapa los oídos, 
Porque no hay luna de hiel en la que no reine el ruido. 
El problema ha seguido y se ha convertido en un duelo, 
todo por celos, suposiciones, parecen de hielo. 
Papá comienza a recoger todas sus cosas 
y la palabra divorcio entonces en sus labios posa. 
Mamá destroza de un tirón su camisa y le dice, 
no te llevas la niña y la riña sufrió un eclipse. 
Él le dijo mira, quédate lo que quieras, 
pero que la niña decida con quien se queda. 
La niña tiene 12 decidir mucho le cuesta, 
se siente confundida y con un suspiro contesta. 
Sabía que una respuesta a alguien le haría daño 
y dice algo como, necesito ir al baño.
A tal situación le quiere poner un fin, 
y se para lentamente al frente de un botiquín. 
Agarró el primer pomo de pastilla que encontró, 
y esa fue la decisión que ella tomó.

La vida es cruel a veces y no nos deja opciones 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

La vida es cruel a veces y no nos deja opciones, 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

Éste es el caso de un muchacho que hace rechazo a las mujeres 
pero no quiere que su papá se entere 
y suele reunirse lejos con su pareja, 
por temor a abochornarlo o a manchar su intacto honor. 
El chico sufre por amor y no tiene el valor de hablar 
sobre sus preferencias, el viejo no las va aceptar. 
Su padre ha de sospechar pues no lo ve con intenciones 
de presentarle una novia, se agobia y odia darle condones. 
Supone que su hijo con otro se acuesta, 
se imagina orgías e inmorales fiestas. 
Pensar le molesta, 
se recuesta a la almohada y pregunta en que falló, 
grita molesto : esto no lo merezco yo. 
Lloró y lloró porque en la sociedad actual 
es más fácil decir maricón que homosexual. 
Pero en la vida real él sabía y se era sincero, 
que su cría lo hacía, pero no lo hacía por dinero. 
Con un pañuelo secó su rostro y comentó: 
hay homosexuales que son más hombres
que muchos hombres que yo conozco, 
se sacó el monstruo de adentro y se dijo: 
esto no puede matar lo que yo siento por mi hijo. 
Psicológicamente el hombre se preparó, 
se sentó a esperar hasta que su hijo llegó, 
lo besó, te quiero como seas le confesó. 
Y esa fue la decisión que él tomó.

La vida es cruel a veces y no nos deja opciones 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

La vida es cruel a veces y no nos deja opciones, 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

Este es un matrimonio de tres décadas felices 
que ha sido destruido por cáncer que da, se dice. 
Que la señora habla sola y llora entre cuatro paredes, 
que siempre está oscura y va al cementerio los jueves. 
Siempre llueve en su ventana, 
trama huir del mundo tras su hombre,
sueña con volver a estar juntos. 
Mira su perro un segundo 
el mueve su cola contento, 
Ella le pasa la mano y algo raro siente dentro. 
Comprendió que su esposo era lo que más amaba 
pero no lo único que le quedaba. 
Aparta una foto de su pecho y una lágrima 
desaparece, su mascota la secó y se anima, 
camina hacia la cocina y cocina para los dos o para los tres 
Y dice: Devuélvemelo Dios
Descubrió que tenía voz, vida y amor para dar, 
se cambió de ropa y sacó el perro a pasear. 
Ella aún solía escuchar a su compañero 
hablar de pelota mientras tomaba su sopa pero, 
desde enero ya no está a su lado 
y debe comprender que no han dejado de ser
marido y mujer por él fallecer 
y que en la vida hay que tener valentía,
que si ella se la quitaba él no la perdonaría.
Abrió las ventanas en un sillón se sentó 
Y esa fue la decisión que ella tomó.

La vida es cruel, a veces y no nos deja opciones 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

La vida es cruel, a veces y no nos deja opciones, 
cuando el mundo nos cae encima con más espinas que flores. 
Cualquiera desde afuera brinda soluciones, 
pero no todos sabemos tomar decisiones.

A todos los que conozcan que sufran casos parecidos 
regálenle esta canción que el mensaje será recibido 
Si te gusta o no, no sé,
yo tan solo sé que escribirla
fue la decisión que yo tomé 
Ja, si desde aquí desde real 70 
Las, las 26 musas

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